Querido Abuelo

Hoy te has marchado querido abuelo,
dejándonos un dolor en el pecho,
mis lágrimas cubren mi rostro,
te echaré mucho de menos

Los sauces de casa se agitan,
para darte la última despedida,
saben que no vas a volver,
y lloran tu partida.

El rosal se ha opacado,
ha comenzado a caer la lluvia,
estamos muy tristes,
abuelo de mi vida.

Te ves blanco y refulgente,
como si tuvieras aun vida,
tus manos frías e inertes,
ya no me acarician

Cuanto te amo abuelo,
qué triste día,
será difícil mucho tiempo,
no escuchar tu voz ni tu risa.

Abuelo

Alto y delgado,
era mi abuelo,
de cabello cano,
y ojos negros.

De sonrisa clara,
y manos gruesas,
de caminar rápido,
y pobladas cejas.

Cantaba tangos,
tocaba el piano,
bebía absenta,
y escribía poemas.

Criaba gallos,
escribía en un diario,
jugaba naipes,
y cantaba zarzuela.

Tengo un baúl viejo,
lleno de fotos suyos,
de cuando nació,
y cuando fue a la guerra.

Conservo sus diarios,
también su piano viejo,
algunos poemas,
y botellas de absenta.

Nunca lo conocí,
pero leer sus escritos es una fortuna,
me siento en el pórtico y pongo tangos,
bajo la luz de la luna.