Para Mi Amada Madre

Tu vida en flor,
me abrió los brazos,
mientras apresurada esperaste,
mi ansiada llegada.

En tu regazo de amor,
y con tu mirada de ángel,
a media luz solos,
tú y yo, mi querida madre.

Embelesada analizaste,
cada parte de mi cuerpo,
sonreías a solas,
mientras nos miraba mi padre.

Tres almas fundidas en un abrazo,
arrancadas del mismo cielo,
embargados de alegría,
éramos tres,
en un solo cuerpo.

Hubo llanto de alegría,
emoción desbordante,
fuimos tan felices
cómo olvidarlo madre.

Tu amor es perfecto,
me diste la vida,
qué más puedo pedir,
santísima madre mía.

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