Para Usted

Pensé mucho para darle este poema,
no sé qué pueda pensar,
quizás piense que he enloquecido,
o que hablo por jugar,
lo cierto es que le amo,
y ya no puedo callar.

Dígame algo,
que puedo contar con usted,
que nos conoceremos un poquito,
a ver qué sucede después.

Regáleme una tarde,
tomémonos un café,
déjeme perderme en su mirada,
piérdase en la mía usted.

Oiga lo que tengo para decirle,
usted es la más bella ilusión,
si me permite con todo respeto,
yo le regalo mi corazón.

Te Amo

Te amo desde que te vi por vez primera,
te amo cuando caminas a lo lejos,
te amo cuando te veo pasar
te amo siempre, siempre.

Te amo si me miras,
sino me miras también,
te amo si me diriges la palabra
y si callas te amo otra vez.

Aunque no sepas que yo te amo,
yo te amaré sin cesar,
te escribiré día y noche poemas,
no te dejaré de pensar.

Te amo hoy,
te amaré mañana,
te amo como soy,

Si Usted Supiera

Si usted mira mis ojos fijamente,
podrá ver en ellos un trozo de cielo que se ilumina,
si usted oye bien mis palabras,
escuchará en ellas una melodía.

No, no me estoy volviendo loco,
nada más lejos de la realidad,
me estoy enamorando,
y para eso no hay remedio.

Acérquese un poquito
y oiga mi corazón,
¿Escucha lo que dice?
¿No?
Escuche bien… es una canción.

Desde que me levanto hasta que me acuesto,
tararea sin parar,
muy enamorado está el pobrecito,
y no lo puedo remediar.

Le Diré La Verdad

No le voy a mentir más,
tiene usted toda la razón,
mi forma de hablar y la luz de mis ojos,
eso, eso es amor.

Suspiro porque pienso en alguien muy especial,
atreverme a confesarlo, qué más yo quisiera,
pero me pongo nervioso
y debo callar.

Le voy a escribir un poema,
quizás esa sea la solución,
decirle que desde hace semanas,
yo suspiro por su amor.

Gracias por el consejo,
hoy mismo se lo diré,
le confesaré lo que siento,
lo que siento por usted.

¿Y Usted Quién Es?

Usted se pasea por mi mente,
24 horas al día,
usted quién es y por qué se atreve,
a robar la calma de mi vida.

Sus ojos, sus bellos ojos,
también su voz y su cabello,
el sonido de su risa y sus manos
están plasmados en mi mente.

Si supiera que desde hace días,
la miro pasar sonriente,
y usted nada que se entera,
que suspiro cada día al verle.

Hermosa y perfecta,
única y bella,
dígame una sola palabra,
y le bajo las estrellas.