Ese Muelle

Aún recuerdo como las lágrimas bajaban lento y sueva por mi cuello;
En ese abrazo que paralizó todo mi universo y mundo en un segundo;
Aún me duele cada vez que solo olfateo a escondidas ese pañuelo;
Impregnado de tu aroma y dejando un vacío tan grande y tan profundo;
Y sé muy bien que lo que siento y pienso ya no suena lógico;
Veo la silueta de tu sombra en las paredes de mi sala y de mi habitación;
No sé si es tu ausencia, o me he vuelto simplemente un paranoico;
Pero el simple hecho de pensarte ya logra nublar toda mi razón;
Una mirada empañada fue el sello de salida de tu boleto;
El cual tenía fecha de salida, pero de regreso no ha tenido;
Por eso, ese muelle donde te has marchado en un crucero;
Han quedado todos mis sueños, y se han detenido mis latidos.

Fuera De Tus Alas

Cada mañana escuchaba tu llamada para ir a desayunar;
Pero ahora será una fría alarma la que me recuerde despertar cada día;
Eres el ser más hermoso, me has dado la vida y hasta me has enseñado a caminar;
Pero ha llegado el momento de aventurar en busca de nuevas vías;
Esas que necesito para llenarte de orgullo infinito y puro;
Así como ha sido el amor de madre que desde niño me regalas;
Ven acá, seca esas lágrimas, que esto es un hasta luego, te lo juro;
Pronto me verás entrar de nuevo a compartir contigo en la sala;
Nuestra separación estaba anunciada aunque ninguno en el fondo la esperaba;
Por eso ha dolido tanto desprenderme de tu atención y armonía;
Sólo espero poder ser digno de empuñar nuestro apellido con la sabiduría de espada;
Para que al volver a casa, sea bienvenido con orgullo, euforia, abrazos y alegría.

Es Lo Mejor

Te pido con el alma que entiendas que no existe otro camino;
Más que seguir nuestro rumbo, pero cada uno por su lado;
Te aseguro que no mentí en ninguna de las ocasiones que te dije que te he amado;
Y si nuestros mundos se separan es porque así está escrito en el destino;
Sólo se cuánto lamento que lo nuestro a final de cuentas no haya funcionado;
Pensé que éramos uno solo, pero en el fondo no hubo complemento;
Tú decidiste vivir tus decisiones como si yo no me encontrare a tu lado;
Por eso ha llegado la hora de rearmar mi corazón roto recogiendo sus fragmentos;
En el primer instante que te vi creí amarte, por eso todo de mi todo te he entregado;
Pero ahora exijo que devuelvas la felicidad y la dicha que ha quedado sin salida;
Encerrada en el juego que por suerte al fin ha concluido, ha terminado;
Y es, precisamente, nuestra despedida la que me da la fuerza para construir una nueva vida.

Nuestra Despedida

Pasé decenas de horas sentado en esas rígidas sillas hospitalarias;
Donde expectante aguardaba con esperanzas de recibir buenas noticias;
Que lamentable ha sido recibir al doctor con esa cara que hasta parecía rutinaria;
Y oír su voz pronunciando tu nombre, solicitando se acercaran todas las personas conocidas;
Fue entonces cuando supe que debía guardar férreamente esa última imagen de tu cara;
Pues sabía de qué se trataba el anuncio que el médico nombrado haría;
Cuanto daría por parar el tiempo y rehusarme a entender lo que en realidad pasaba;
Y volver a encontrarte al llegar a casa sentado esperando por saber cómo ha ido mi día;
Juro que no he estado preparado para un momento tan difícil y tenaz;
Por eso trago grueso ante el reto que me habría colocado la vida;
Prometo tu camino honrar, así como tú los has hecho, siempre tan valiente y capaz;
Aunque reconozco ser un cobarde con temor a admitir que esta es nuestra despedida.

Entre Océanos

Los más de miles de kilómetros que se han interpuesto entre nosotros;
Forman una barrera que no tiene razón de existir ni de ser;
Pues no podrán los mares separar lo que ha unido el hombre y el amor en nombre propio;
Cuando el mismo cielo que ha atestiguado dicha unión, decide rotundamente pertenecer;
Al grupo de cómplices que han trabajado por preservar una relación inquebrantable;
Que sólo ha aguardado el momento en el cual sus protagonistas se vuelvan a ver;
Para demostrar que la distancia es un recurso que no se ha tornado en ningún momento renovable;
Y menos cuando el calor de un abrazo sólo alimenta las ansías de recuentro, y no logra saciar la sed;
Esa que hace su aparición triunfal en las más amargas despedidas;
Con el objetivo de ver parejas al borde de la soledad desfallecer;
Con ello he aprendido que no hay nada más importante es esta vida;
Que aprovechar cada instante de afecto con tus seres queridos, pues no sabes cuando los vuelvas a ver.