Cicatrices

Mi abuelo,
fue a la guerra,
tenía una cicatriz en la cara,
y otra en la pierna.

No veía por un ojo,
y tenía pesadillas,
pero cuando jugaba conmigo,
olvidaba esa vida.

Me contó historias,
de un buque enemigo,
que casi los mata,
a él y sus amigos.

Cayó en el mar,
y lo dejaron abandonado,
el nadó y nadó,
hasta llegar a la orilla.

Me contó que había tiburones,
que pasaban por su lado,
pero el de un grito,
los dejaba congelados

Yo asustado le decía,
¿cómo fue eso abuelo?
y riéndose me decía,
mijito me estoy burlando.

Abuelito

Cuando niño,
viví con los padres de mi padre,
es decir, mis abuelos.

Su casa era una finca,
de inmensos terrenos,
con caballos, vacas,
ovejas y cerdos.

Un rio la atravesaba,
y tenía un huerto,
también un columpio,
y dos perros.

La vida con mi abuelo,
era magnifica,
todo era aventura,
todo era risas

Me llevaba en sus hombros,
como si fuera un caballo,
y yo gritaba arre
nos persiguen soldados.

De noche hacia fogatas,
y nos contaba cuentos,
como yo era muy pequeño,
en sus piernas me sentaba,
y si me quedaba dormido,
un beso me daba.

Vivencias

Mi abuelo reparaba bicicletas,
y era muy famoso en el barrio,
el las pintaba cuando estaban viejas,
y les inflaba los neumáticos.

En las horas libres,
armaba barcos en botellas,
carritos de colección,
y horneaba galletas.

Fumaba tabaco en pipa,
y coleccionaba medallas,
tomaba vino tinto,
mientras cocinaba.

Amaba los azulejos,
y los canarios,
también los loros,
y los caballos.

Nos contaba historias,
algunas de espanto,
a la luz de la chimenea,
en su regazo recostados.

Mientras iba narrando,
lo que sucedía en las historias,
con sus manos callosas,
nos tomaba las manos.

Cuanto te extraño,
mi abuelo amado.

Historias

Mi abuelo recorrió el mundo,
en un buque pesquero,
me escribía cartas en verano,
me mandaba fotos en invierno.

Pasó un año entero,
antes de que volviera a verlo,
llego de sorpresa a casa,
un frío día de enero.

Traía libros,
brújulas,
mapas y un candelero,
me contó que lo alumbraba,
en las noches de invierno.

Nos contó historias,
al calor de la hoguera,
al son de los tangos,
y al aroma del vino.

Mi abuelo querido,
marinero poeta,
romántico empedernido,
si estuvieras aquí y ahora,
te daría un abrazo y también un beso,
volver a verte cuanto lo ansío.

Querido Abuelo

Hoy te has marchado querido abuelo,
dejándonos un dolor en el pecho,
mis lágrimas cubren mi rostro,
te echaré mucho de menos

Los sauces de casa se agitan,
para darte la última despedida,
saben que no vas a volver,
y lloran tu partida.

El rosal se ha opacado,
ha comenzado a caer la lluvia,
estamos muy tristes,
abuelo de mi vida.

Te ves blanco y refulgente,
como si tuvieras aun vida,
tus manos frías e inertes,
ya no me acarician

Cuanto te amo abuelo,
qué triste día,
será difícil mucho tiempo,
no escuchar tu voz ni tu risa.

Abuelo

Alto y delgado,
era mi abuelo,
de cabello cano,
y ojos negros.

De sonrisa clara,
y manos gruesas,
de caminar rápido,
y pobladas cejas.

Cantaba tangos,
tocaba el piano,
bebía absenta,
y escribía poemas.

Criaba gallos,
escribía en un diario,
jugaba naipes,
y cantaba zarzuela.

Tengo un baúl viejo,
lleno de fotos suyos,
de cuando nació,
y cuando fue a la guerra.

Conservo sus diarios,
también su piano viejo,
algunos poemas,
y botellas de absenta.

Nunca lo conocí,
pero leer sus escritos es una fortuna,
me siento en el pórtico y pongo tangos,
bajo la luz de la luna.

Un Gran Motor

Eres lindo mi abuelito, eres un gran motor que le da vida a una emoción que no se puede explicar pues es toda una inspiración para hacer cada locura cuando jugamos los dos.

Son tus besos y tus mimadas los que me hacen soñar cada vez que me acompañas a la cama a descansar, tus cabellos color plata brillan con esplendor, me encanta poderlos tocar pues se siente su suavidad y tus ojos color café irradian mucho amor cada vez que te veo siento como palpita mi corazón.

Al llegar el momento de despedirme para a la casa ir, tus abrazos me llenan y me hacen sentir un gran afecto profundo muy especial que solo de ti puedo percibir.

Te prometo que mañana vendré para escuchar tus graciosas historias una y otra vez, y por cada risa que vos me provoquéis un tierno beso en la mejilla yo te daré.

Tus Cuidados y Mimos

A pesar de mis acciones siempre eres paciente conmigo, tus cuidados y mimos me hacen sentir querido. Nuestros momentos juntos nos hace divertirnos y el solo hecho de estar contigo es una ocasión que disfruto al máximo.

Al tomarme de la mano me siento segura de estar bajo tu cuidado y poder caminar juntos, cuando vamos de paseo siempre eres atento conmigo y tus sorpresas me llenan de alegría y cariño.

La delicadeza y suavidad de tus palabras me reconfortan, me tranquilizan y me fortalecen. Tus abrazos me llenan, tus atenciones me alegran, tus buenos tratos me animan y me hacen sentir que soy la nieta mas querida.

Han pasado los años y todavía me das el mismo trato, tu cariño, tu amistad, tu afecto, y con eso me has demostrado que tienes un gran corazón y que eres mi abuelo amado.

Brazos De Amor

Tu dulzura me arropa y me da tanto calor que me siento refugiado entre tus brazos de amor. En tus juegos me divierto, con tus ocurrencias me entretengo y a veces cuando descuidado yo me siento un ligero susurro me da sosiego.

Al estar entre tus brazos siento un gran alivio de saber que siempre puedo contar contigo. Son tus cuentos y tus grandes historias que me ayudan a soñar y a descansar con tranquilidad.

Cuando estoy contigo hasta el silencio causa un suspiro, pues me miras y te miro, y solo me puedo sentir como un niño muy querido.

Descubrir que eres mas que un amigo, eres un compañero sincero que me da esos sabios consejos para sacar provecho de cada etapa de mi vida y así lograr lo que quiero.

Es un sentimiento que solo se puede dar una vez que alguien te diga !eres mi segundo papá!.

Lo Valioso De Tu Corazón

Me encanta tu mirada pues refleja lo valioso de tu corazón y ese amor inquebrantable que expresas en tu voz son palabras de aliento que llenan mi interior.

Tu blanca cabellera se ve espectacular cuando el viento lo roza con un brillo sensacional, y me llena de alegría solo poderla tocar.

Al tocar tus manos siento un soplo en mi interior que me hace sentir como un niño cuando lo miman con mucho afecto.

En tus brazos me siento protegido y amado ya que me das tu calor, y no me cansare de darte gracias por compartir conmigo tu gran amor.

Me encanta hacerte reír ya que veo en tu rostro el reflejo de un hombre pleno lleno de valor que expresa sus sentimientos mas lindos sin ningún temor.

Eres mi tierno abuelo tan sutil como una flor que me da su cariño con sincero corazón.