Cualidades

Por su forma de hablar,
pienso que es inteligente,
de buen sentido del humor,
y educado con la gente.

Aunque alto desgarbado,
camina acelerado,
mientras bambolea los brazos,
levantando la frente.

De ojos azules color océano,
me mira y el mundo se detiene,
entonces esboza una sonrisa,
que da la vida,
que da aliciente.

Si supiera usted,
cuanto tiempo hace que lo miro,
se dignaría a hablarme,
y no dejarme aquí sola,
sola en un suspiro.

Camina a lo lejos,
y con todos habla,
pero de repente se detiene ,
si usted supiera cuanto deseo,
que venga y me hable.

Una Mujer Enamorada

La moral de turno,
prohíbe que la mujer conquiste,
no debe enviar rosas,
ni poemas, ni chocolatines.

Podemos mirar,
siempre y cuando se disimule,
pero no hacer confesiones de amor,
ni tampoco demostrar lo que se siente.

En la época de los abuelos,
era el hombre el que conquistaba,
yo necesito sacar fuerzas,
y decirle que me embriaga

Le confesaré que pienso en él,
que espero a que llegue,
que me invento excusas para hablarle,
pero que siento que él no entiende.

¿Si me rechaza?
yo sabré que hacer,
daré la vuelta ,
y lo olvidaré para siempre.

Rosas Rojas

Hoy al salir de mi casa,
encontré en la puerta,
un ramo de rosas rojas con una tarjeta.

Me asuste y las tire lejos,
pero note que alguien me miraba,
era aquel extraño de ojos como el cielo,
al que siempre yo observaba

Alto y fornido,
de bigote y barba,
me miraba quedo,
a través de la ventana.

No supe que hacer,
¿sería él?
pregunté en voz alta,
él sonrió,
y bajo la escalinata

Si, fui yo el de las rosas,
no puedo negarle que la miro hace tiempo,
por eso me animo a decirle lo que siento.

Sinceridad

 

No espero nada a cambio,
solo que me escuche,
lo miro desde lejos,
desde hace muchas noches.

Camina muy seguro,
y como si nadie lo estuviera viendo,
dígame que ya sabía,
lo que yo estoy sintiendo.

Dígame que esta solo,
que con nadie comparte la vida,
yo le diré que estoy sola,
y que le doy la bienvenida

No, no se enoje,
no es grosería,
es sinceridad mi filosofía.

Lo miro desde lejos,
y añoro verlo,
cuento las horas,
y hasta me desvelo.

Por favor no se vaya,
quédese otro rato,
lo invito a un té,
y seguimos charlando.

Halagos

Usted que de la nada aparece,

para colmarme de halagos,

enloquece mi mundo

y mi tez palidece.

No me conoce,

por qué tantas palabras ,

no sabe quién soy,

me enmudece el habla

Me mira fijamente,

como queriendo descifrarme,

los nervios me embargan

quiero esconderme.

¿Qué es lo que espera?

¿que yo le hable?

eso no será nunca,

a menos que se acerque.

Me lleva al cielo con su mirada,

luego desaparece ,

¿por qué juega conmigo?

¿no ve que me enloquece?

Decídase de una vez,

y por favor hábleme,

¿no ve que es el  tiempo quien corre.

hasta volverse implacable?

 

 

 

 

Vecino

Ha llegado un nuevo vecino,
tiene un piano,
y tres perros.

Es alto,
acuerpado,
luce educado,
pero silencioso.

Sus músculos se dibujan ,
a través de su ropa,
yo lo miro embelesada,
mientras bajas sus cosas

Sube y baja escaleras,
co una rapidéz sorprendente,
y entre descanso y descanso,
a sus perros consiente.

El más pequeño es mono,
el que le sigue de manchas negras,
uno le agarra la tela del pantalón,
el otro una pelota le entrega.

Luce feliz con sus animales,
parece tierno y de buen proceder,
me gustaría conocerlo y contarle,
que mi gato acabo de perder.

Y Usted…

Y usted tan serio,
cómo me mira,
me roba la calma,
mi alma suspira.

No me mire así quedo,
que me pongo nerviosa,
si es que sabe de amor,
regáleme una rosa.

Cada que lo veo ,
mis piernas tiemblan,
mi piel se estremece,
mi corazón se aloca

Usted de la nada llega y se posa,
mirándome fijo,
mientras al alma alborota,
acérquese pronto,
dígame su nombre,
de dónde salió,
quien lo conoce.

Pasa por mi lado y una mano me roza,
no me haga eso que me sonroja.

Entonces se marcha mientras sonríe,
sonríe, como si me conociera.