A Las Hormigas

Cuando de trabajo se trata,
orden y metodología,
las hormigas son el mejor ejemplo ,
para el hombre y sus ideologías.

Trabajadoras incansables,
no paran nunca,
tumba una de una pared,
y volverá a intentarlo mil veces y una.

Pequeñitas e insistentes,
van y vienen por la tierra,
hay de todos los tipos y colores,
pirámides, locas, ladronas,
faraonas, amarillas y arrieras.

Las llaman plaga y depredadoras,
pero son parte fundamental del ecosistema.

Chicas, grandes, voladoras,
trabajan más en el frio,
que en temporada calurosas.

Omnívoras, micófagas,
granívoras y depredadoras,
de todo como en botica,
diría mi abuela.

A Los Patos

De cuerpo blanco y pico naranja,
unidos y gregarios,
su vida avanza

Lloran y lamentan,
al compañero muerto,
y cuidan de sus hijos,
como la más fina alhaja.

Acuáticos y terrestres,
nunca se cansan,
recorren valles y llanos,
atraviesan laguna y ensenadas.

Limpios y aseados,
se acicalan al sol,
si están enamorados,
su plumaje despliegan.

Unidos ,
como amorosa familia,
caminan en grupo,
en busca de alimento.

Al caer lo noche,
se acurrucan,
unos sobre otros,
para descansar del día.

Hasta diez años,
viven en la tierra,
algunos parten más pronto,
por la mano humana cruel y terca.

Elogio A Los Elefantes

De largas narices,
intrépidos y danzantes,
a paso lento pero seguro,
van los elefantes.

Unidos y fieles,
en su manada mantienen,
a los más pequeños,
los grandes protegen.

Solidarios y protectores,
a los más pequeños prodigan amores,
uno tras de otro como en fila india,
entre los grandes caminan los menores.

Ay de que alguno se extravíe del rumbo,
todos se detienen y lo buscan en grupo,
si se quedó atascado en algún pozo hondo,
con sus narices potentes le salvan pronto.

Si un cazador furtivo,
llegara herir a alguno,
lo cuidaran quedos,
uno a uno.

A Los Tiburones

Fieras terroríficas,
que surcan los mares,
enemigas de pescadores,
turistas y navegantes.

La criatura más temida,
por el corazón del hombre,
cuando lo cierto es,
que mueren más tiburones,
por la mano del hombre.

Entre 70 y 100 años,
viven algunos de ellos,
prístinos e inmensos,
existen hace más de 600 años.

De un olfato potente,
no suele ser engañado,
a menos que la motivación,
sea del hombre el devorarlo.

Incansables y fuertes,
su nado es eterno,
algunos sigilosos y lentos,
ortos veloces como el viento.

No se detienen,
los tiburones,
raudos y majestuosos,
surcan los mares.

A Los Caballos

Galopantes y libres,
atraviesan la estepa,
llanos y ríos,
montañas y sierras.

De crines abundantes,
musculosos y esbeltos,
recorren el viento,
y vuelan danzantes.

Alejados del grupo,
conversan con hadas,
mientras comen frutas,
semillas y plantas.

Duermen de pie,
y nunca se cansan,
de mirada profunda,
noble y diáfana.

Amigo del hombre,
trabajador innato,
potente guerrero,
artistas de salto.

Bailarín veraniego,
de invernal vestido,
los hay blancos y negros,
dorados y platinos.

Por el camino de herradura,
danzan en silencio,
mientras ayudan a su amo,
a lograr el sustento.

Yeguas, caballos y potrillos,
naturaleza, vida y ciencia.

A Los Loros

Que graciosos escuchar un loro,
carcajearse como un humano,
si estás triste háblales un poco,
y el buen ánimo podrá retornarte.

No les digas palabrotas,
porque eso mismo emulan,
no vaya y digan el barrio,
que lora tan absurda.

Silban y coquetean ,
los loros a las muchachas del barrio,
lo que no saben ellas,
es que su amo les ha enseñado.

Verdes tenues,
verdes oscuros,
oleos y acuarelas,
los pintan de arco iris.

Sus ojos naranjas,
de aureolas negras,
te miran fijamente,
como si te conocieran.

Bellas aves,
charlatanas y burleteras,
compañía de solitarios,
abuelos y abuelas.

A Los Gatos

De impecable inteligencia,
como así mismo independencia,
miran fijo y analizan,
aman de forma precisa.

No tan mimados como el perro,
con sus buenas excepciones,
educados y aseados,
algunos brabucones.

Surcan los techos,
van y vienen,
no son de nadie,
van sin dueños

De pelajes exóticos,
de mezclas y colores,
ojos verdes o amarillos,
unos serios,
y otros risueños.

Retozan en una hamaca,
en el alfeizar de una ventana,
debajo del pesado mueble,
o en la copa de un gran árbol de manzanas.

Felinos domésticos,
gatos ferales,
tigres, leones, panteras,
todos de un mismo origen.

Benditos sean, todos los animales.

Elogio A Los Perros

Es el mejor amigo del hombre,
y con mucha razón lo dicen,
compañía infaltable,
el amor y la lealtad los rigen.

Trabajadores y cazadores innatos,
de todos los estilos existen,
el pequeño ovejero mimado,
y el cuidador y guía,
que al necesitado asisten.

De caritas tiernas,
y de rostro de fieras,
musculosos y flacos,
mascotas aventureras.

La mejor compañía,
para el que esta solitario,
el mejor timonel,
para quien carece de vista.

La creación perfecta,
entre amor y fidelidad,
nobleza y entrega.

Muchos nos los quieren,
y les tiran piedras,
¡ignorantes!
desconocen el alma que albergan.

Apología A Las Bellas Ovejas

Confiadas ellas caminan,
por el inmenso terreno,
van rumiando penas,
van rumiando sueños.

Vestiditas todas,
de lana color de nácar,
algunas van blanquitas y muy tiernas,
otras matronas y un poco flacas.

Más adelante y sin saberlo,
las espera aquel que esquila,
para hacer dinero con su ropa,
y dejarlas desnuditas.

Ay ovejas qué bueno seria,
poderles decir al oído,
cuídense de la mano fiera,
del hombre y su olvido.

Aunque es menester aclararles,
que no todos los humanos somos malos,
por eso he aquí esta poesía,
para demostrar respeto y veneración,
a vuestro rebaño.

La Vaca

Robusta esta señora,
camina por los prados,
alimentando a patrones,
hijos, esposas y empleados.

Muy madrugadora y seria,
va sola caminando,
pasta cuando se aburre,
mastica y se va pensado.

Blanca o de manchas negras,
cafés o amarillas,
se visten de colores,
según el clima.

Fuertes pero tiernas,
tienen misión en la vida,
darnos el líquido más preciado,
para alimentar niños y niñas.

También para sustento,
de todo el aposento,
y que nada se diga,
si es una vaca de manchas amarillas.

Que no lo confunda la pinta,
ni tampoco la cara
si la molesta mucho,
un mordisco se gana.