A Los Loros

Que graciosos escuchar un loro,
carcajearse como un humano,
si estás triste háblales un poco,
y el buen ánimo podrá retornarte.

No les digas palabrotas,
porque eso mismo emulan,
no vaya y digan el barrio,
que lora tan absurda.

Silban y coquetean ,
los loros a las muchachas del barrio,
lo que no saben ellas,
es que su amo les ha enseñado.

Verdes tenues,
verdes oscuros,
oleos y acuarelas,
los pintan de arco iris.

Sus ojos naranjas,
de aureolas negras,
te miran fijamente,
como si te conocieran.

Bellas aves,
charlatanas y burleteras,
compañía de solitarios,
abuelos y abuelas.

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